lunes, 30 de julio de 2007

El 26 % de las uvas para vino son de alta gama en San Juan

De un total de 770 millones de kilos que ingresaron a bodega, 200 millones corresponden a cepajes de alta calidad enológica, siendo la principal el Syrah. Hace 15 años era de un 5 % integrado sólo por la Bonarda y Chenin.

Las estadísticas señalan que del total de uva llamada fina, alta gama o de alta calidad enológica es de unos 200 milllones de kilos. De ello, el 27 % corresponde a la tinta Syrah, el cepaje oriundo de Persia que ha encontrada en nuestra provincia una gran adaptabilidad a suelos y variados microclimas, entregando por consiguiente un espectro variado de vinos. El Syrah es la tinta mas cultivada de San Juan y se ubica cuarta en el ranking después de la tradicional Cereza y las blancas comunes Pedro Gimenez y Moscatel de Alejandría. En quinto lugar se ha ubicado la Bonarda, un cepaje que entrega muy buenos vinos si es bien tratado por los enólogos. La otrora mal llamada "Barbera Bonarda" o "Barbera DAsti" constituye hoy una buena alternativa no solo varietal sino por su buena estructura brindá un buen esqueleto para los vinos genéricos. En sexto lugar se encuentra la Torrontés Sanjuanino, un cepaje colonial que entrega vinos comunes y también se la destina para mesa y pasas.

Mucho mas abajo tenemos a Malbec y Cabernet Sauvignon ubicadas en séptimo y octavo lugar con 25 y 23 millones respectivamente.

Lo cierto es que hoy hay una producción de uva fina que ha crecido el 500 % respecto a 1990, oportunidad en la que Instituto Nacional de Vitivinicultura realizara el V Censo Vitícola Nacional, que abarcó todo el país. El censo reveló que había 27 hectáreas de Syrah que entregaban algo más de 500.000 kilogramos, una cifra despreciable ante las más de las 3.200 hectáreas que hoy existen en la provincia y que brindaron este año cerca de 54 millones de kilos.

Primero Cereza

La Cereza sigue siendo la principal uva de San Juan y representa el 38 % del total de la producción. Con cerca de 12.000 hectáreas es la lider en todos los departamentos menos Zonda donde fue desplazada por el Moscatel. Junto a la Moscatel, Pedro Gimenez y Torrontés Sanjuanino, todas uvas comunes, representan el 60 % del total de racimos ingresados a los lagares de las bodegas sanjuaninas.

En los últimos 15 años se han erradicado aproximadamente unas 6.000 hectáreas de Cereza, 4.800 hectáreas de Moscatel de Alejandría, 1.000 de Pedro Giménez y 1.400 de Torrontés sanjuanino, las cuatro variedades de mayor importancia en aquella época.

Con ellas desaparecieron también una parte de los pequeños viñateros que la cultivaban, en su gran mayoría del Gran San Juan. Hoy existen 5.400 de los 9.000 viñedos registrados en 1990.

Toda esa superficie ha sido reemplazada por variedades finas de vinificar, tales como Syrah, Cabernet Sauvignon, Chardonnay, Malbec, Merlot, Viognier y Sauvignon Blanc, entre las más importantes.

No sólo hay Syrah

La aparición de Viognier, Bonarda, Cabernet Franc, Tannat, Pinot Gris (Pinot Grigio), Tempranillo y hasta el afamado y renombrado Malbec entre los vinos sanjuaninos marcan que la oferta no se reduce sólo al noble y productivo Syrah. El blanco Viogner, bautizado en las conversaciones de café como el "Syrah blanco" por su gran adaptabilidad, productividad y forma de racimo similar, esta creciendo rápidamente a tal punto que hoy ya hay 200 hectáreas, siendo Pozo de los Algarrobos, Caucete, el lugar donde mas hectáreas se encuentran.

Su vino está siendo conocido en la Argentina y tiene una muy buena aceptación y se suma hoy a la alternativa que ofrecen el Chardonnay y Sauvignon Blanc.

Necesidad de bodegas

La evolución de la producción de buenas variedades para vinos ha superado todas las expectativas. Hoy por ejemplo, el Syrah entrega 54 millones de kilos de uva y los productores que la cultivan andan de bodega en bodega para que se la reciban. Esto no se notaba hace 3 años por cuanto no toda la superficie implantada entraba en producción. Pero todavía hay mas. Sabemos que el rendimiento promedio de este varietal en San Juan tranquilamente promedia los 20.000 kilos por hectárea y si tenemos mas de 3.200 hectáreas, entonces su techo estará aproximadamente en 60 millones.

Por eso la inversión en bodegas es mas necesaria que la implantación de nuevos viñedos.

Hoy hay una veintena de bodegas muy bien equipadas, pero la capacidad es limitada y no toda la uva fina puede ser recibida, derivándose lamentablemente a bodegas no adecuadas para tal fin, perdiendo lógicamente calidad.

Al no tener también suficientes bodegas que puedan fraccionar sus marcas, mucho vino a granel sale de la provincia hacia Mendoza perdiendo con ello divisas muy importantes.

La experiencia lograda señala a que variedades apuntar y a cuales no. Por ejemplo, sabemos que el Cabernet Sauvignon no anda bien en el valle de Tulum, Ullum y Zonda, y que es difícil elaborarlo. Solo en las zonas mas frías como Pedernal ha dado buenos resultados Lo mismo podemos decir del Merlot. Otra experiencia que podemos sacar es que hay zonas muy buenas para el Malbec, que es delicada pero que podemos esperar buenos exponentes, de hecho el Malbec de Zonda ya lo ha demostrado. Sobre los lugares de privilegio, podemos señalar que Pozo de los Algarrobos en Caucete, Huanacache y Pedernal en Sarmiento, Zonda y Ullum, son lugares que ya muestran la chapa de grandes productores.

Fuente: Diario de Cuyo
Autor:
HUGO CARMONA TORRES

2 comentarios:

chardonnay dijo...

El 24% de la producción viene de San Juan

Mundos Orgánicos dijo...

En esta web pueden encontrarse Vinos Orgánicos procedentes de San Juan.

www.vinosveganos.com.ar

Saludos,